La obesidad es hoy uno de los principales desafíos sanitarios del país. Casi el 80% de la población adulta vive con sobrepeso u obesidad y las enfermedades cardiovasculares continúan siendo la primera causa de muerte en Chile. En este contexto, la evidencia científica acumulada en torno a Wegovy® (semaglutida 2,4 mg), medicamento elaborado por el laboratorio danés Novo Nordisk, sigue ampliándose, consolidando su perfil como un tratamiento farmacológico respaldado por datos robustos en la pérdida de peso y, también, en resultados cardiometabólicos de alto impacto clínico.
Wegovy® está indicado como complemento de una alimentación saludable y de actividad física para el manejo crónico del peso en personas adultas con obesidad o con sobrepeso asociado a comorbilidades. Su principio activo, semaglutida, actúa sobre los mecanismos biológicos que regulan el apetito y la saciedad a nivel central, facilitando una reducción sostenida de la ingesta calórica.
Resultados consistentes en la pérdida de peso
El estudio STEP UP, ha demostrado que el tratamiento con semaglutida 7.2 mg se asocia a una pérdida de peso promedio del 21%, mantenida en el tiempo. Aproximadamente un tercio de las personas tratadas alcanza reducciones iguales o superiores al 25% del peso corporal inicial, resultados que representan un cambio significativo en el abordaje farmacológico de esta enfermedad crónica.
“Los datos disponibles muestran que la mayor parte de la pérdida de peso corresponde a tejido adiposo y que, en el contexto de un manejo médico integral que incluya alimentación adecuada y actividad física, se logra mantener la masa muscular, un aspecto fundamental para la salud metabólica y la funcionalidad a largo plazo”, sostuvo la Dra. Camila Hernández, diabetóloga y nutrióloga del hospital de la Florida.
Beneficios cardiovasculares
Más allá del control del peso, Wegovy® es el primer y por ahora único tratamiento para la obesidad que ha demostrado científicamente reducir eventos cardiovasculares mayores en personas sin diabetes. El estudio SELECT, que incluyó a más de 17.000 personas con sobrepeso u obesidad y enfermedad cardiovascular establecida, mostró una reducción significativa del riesgo de infarto, accidente cerebrovascular y muerte cardiovascular con semaglutida 2,4 mg, sobre el tratamiento estándar.
Análisis posteriores del estudio han aportado información relevante para comprender estos resultados. En particular, se ha observado que la reducción del riesgo cardiovascular ocurre de manera consistente en distintos subgrupos de pacientes y no depende exclusivamente de la magnitud de la pérdida de peso alcanzada, lo que establece que semaglutida ejerce efectos cardiometabólicos adicionales, más allá de su impacto sobre el peso corporal inherentes a la molécula y más allá de su clase terapéutica GLP-1
Este perfil se ha visto reforzado por estudios de evidencia en vida real, que han mostrado menores tasas de eventos cardiovasculares en personas tratadas con Wegovy® en condiciones de práctica clínica habitual, complementando los hallazgos de los ensayos controlados.
La Dra. Yudith Preiss, nutrióloga del Centro de Nutrición de la Clínica Las Condes señaló que “la evidencia acumulada en torno a semaglutida contribuye a una comprensión más profunda de la obesidad como una enfermedad crónica, compleja y multifactorial, estrechamente vinculada a alteraciones metabólicas, inflamatorias y cardiovasculares. En este contexto, los beneficios observados con Wegovy® reflejan un abordaje terapéutico que impacta múltiples dimensiones de la enfermedad, y no únicamente el peso corporal”.
Las especialistas coinciden en que estos tratamientos deben integrarse siempre en un manejo médico estructurado, que considere cambios sostenidos en la alimentación, la actividad física y el seguimiento clínico a largo plazo, especialmente en personas con alto riesgo cardiovascular.
El desarrollo de semaglutida se sustenta en más de dos décadas de investigación y en un programa clínico que continúa generando evidencia de largo plazo, incluyendo estudios de seguimiento y vigilancia post comercialización. Para países como Chile, donde la carga sanitaria y económica asociada a la obesidad y las enfermedades cardiovasculares sigue en aumento, contar con tratamientos respaldados por evidencia sólida y resultados clínicamente relevantes representa una oportunidad para avanzar hacia un manejo más efectivo y responsable de esta enfermedad.















