*Artículo de opinión. No incluye spoilers.
Van a quedar con ganas de maratonear. En serio. “Catedrales” de Prime Video, serie que se estrenará el próximo 16 de septiembre en 240 países y territorios, promete mucho. Seamos francos: ya en su trailer se ve buena. Y esa promesa se mantiene, por lo menos, en sus primeros dos capítulos.
La obra es un thriller de crimen que se narra en dos líneas temporales. Por una parte, la historia nos lleva a 1986 cuando desaparece Ana, la menor de tres hermanas que viven en una familia cuica y profundamente religiosa. En la otra línea ya es 2018 y el padre de Ana junto a Lía -la hermana de al medio- intentan reconstruir el caso que se cerró sin respuestas.
El primer exitazo es que la muerte de Ana visibiliza a muchas mujeres que a) tienen nombre; que b) hablan entre sí y c) que cuando conversan, no hablan de hombres. Es decir: es una obra que supera el Test de Bechdel de forma orgánica, natural y sin caer en un feminismo mal entendido, como lo hacen otras obras. Hace mucho tiempo que no pasaba eso con una serie chilena. Aplausos para “Catedrales”.
¿Qué hacen estas mujeres? Son personajes con mucha profundidad y esto abre la puerta a un segundo exitazo: lo que ocurre te convence. En la línea de 1986 el personaje de Ana (Octavia Bernasconi) se encamina a la adolescencia, por lo tanto, tiene acciones propias de su edad, que hacen empatizar de inmediato con el personaje. Parece real. Lía (Ignacia Baeza), la hermana de al medio es universitaria y, se comporta como una chilena de barrio alto que recién se da cuenta que en Chile había una dictadura. Carmen (Paula Luchsinger), por su parte, es una joven religiosa que tiene acciones de fanática religiosa, sin que ninguna de estas parezca exagerada.
Sus contrapartes del futuro -en manos de otras actrices- también hacen lo propio. El matiz, quizás, es Lía de 2018 (Vivianne Dietz) quien en ocasiones podría sentirse un poco más hiperventilada en su enemistad con su hermana Carmen del futuro (Amparo Noguera), pero ese eventual paso en falso se equilibra con su performance las escenas en que está con su papá (Alfredo Castro) o en aquellas en donde lidera la investigación.
El tercer punto positivo es presentar un thriller de crimen que rompe con muchos clichés. Por ejemplo, no hay detectives borrachos, que escuchan boleros o jazz en bares de mala muerte y que visten largos chaquetones con sombrero de los 50. El detective de “Catedrales” del año 86 parece de Investigaciones de esa época. El del 2018 usa jeans y chaleco. No es necesario que se disfrace del Inspector Gadget en ninguna de las dos líneas. Eso le entrega una refrescante naturalidad a la obra.
Cabe la posibilidad que el mérito sea la buena historia de base, ojo, está escrito por una mujer: la argentina Claudia Piñeiro. No tuve la suerte de leer el libro antes de ver la serie, así que desconozco cuánto se respeta eso. Sin embargo, Prime Video trabajó muy cerca de la escritora para adaptar la historia, por lo que algo es conveniente dar ese crédito.
La dirección de la serie, en manos de Fabiana Tiscornia (“Cromañón”) y de Pepa San Martín (“Rara”) es para aplaudir de pie. Hay una preocupación por detalles que quizás nadie pidió, pero que incluirlos son un tremendo golazo.
Hay dos ejemplos buenos. El primero son decenas de cameos a diferentes catedrales. Más allá de que la fe católica estará muy involucrada en esta historia, incluir estas obras arquitectónicas, a veces de fondo, a veces como protagonistas, se debe calificar sin duda con un 10 de 10.
El segundo son detallitos que, sin ser fundamentales, le dan riqueza y suman mucho en la historia que se desarrollará después. Hay una puerta en donde las niñas van poniendo marquitas para medir su altura, según van cumpliendo años. En las marquitas de 11 y 13 años había un corazón y una flor. Estoy seguro de que ese detalle no estuvo puesto al azar y entregará, de hecho, un microdato que, sin ser clave, sí que suma. ¿Lo más genial? Si te lo perdiste o no lo viste, no te resta.
Hay un error de guion que sí conviene mencionar. En un momento, una mujer importantísima para la historia escribirá dos nombres en un papel. Conforme avanza la historia, se nos permite leerlo. Uno de esos nombres, por una extraña razón, no generará la reacción visceral e iracunda que sí se produciría en la vida real o, al menos, en el 99,9% de las personas que estuviesen en una situación similar. No es necesario decir más: lo notarán cuando lo vean.
A lo largo de la historia, en el mundo real, las catedrales se han destacado por reunir a un montón de talentos en un mismo punto: desde el arte de la arquitectura, los vitrales, las pinturas, en fin. Algo similar es lo que ocurre con la nueva serie de Prime Video, “Catedrales”.
La serie se estrenará el próximo 16 de septiembre en 240 países y territorios en los que está presente Prime Video. Mi recomendación es que la vean. Les gustará.
*Por Jaime Liencura Melillán
“Catedrales” de Prime Video: un excelente vitral de talento que no se pueden perder













