En un escenario saturado de lanzamientos, novedades constantes y promesas llamativas,
hay algo que sigue marcando la diferencia: la experiencia real de quienes usan un producto
todos los días. El boca a boca, esa recomendación honesta que pasa de persona en
persona, se ha convertido en uno de los indicadores más confiables para entender qué
funciona y qué no, especialmente en categorías donde la confianza es clave, como el
cuidado de la piel.
Esa lógica es la que da origen a Producto del Año (POY), el mayor y único reconocimiento
global basado exclusivamente en la opinión de los consumidores. Cada año, más de 3.000
personas en Chile participan de un estudio independiente que evalúa innovación,
satisfacción y experiencia de uso para elegir, sin intermediarios, cuáles son los productos
que realmente se ganaron un lugar en la vida cotidiana.
Y en el competitivo universo de la dermocosmética, donde la promesa científica debe
validarse frente al espejo y con el paso del tiempo, el veredicto 2026 fue claro: La línea
antiedad Collagen 16 de Vichy se impuso como la gran ganadora.
Esta línea propone una rutina sencilla de tres pasos. Primero, el Serum Collagen 16 se
enfoca en ayudar a reforzar la firmeza de la piel, la Crema facial suma hidratación y
elasticidad, y finalmente el Contorno de Ojos pone el foco en una zona donde los signos de
cansancio suelen aparecer antes. Una combinación que busca acompañar el cuidado diario
de la piel y que se ha consolidado como una de las favoritas de quienes la usan.
Cuando el reconocimiento viene del uso real
A diferencia de otros reconocimientos, “Producto del Año” no se construye desde el
marketing, sino desde el uso real. Son las personas, no los discursos de marcas, quienes
definen qué productos destacan, cuáles comprarían nuevamente y cuáles recomendarían.
Por eso, cuando una línea es elegida Producto del Año, el mensaje es potente: no solo
llamó la atención, sino que funcionó en la rutina diaria.
En ese contexto, la línea Collagen 16 de Vichy logró algo poco habitual: conectar innovación
científica con una experiencia cercana, fácil y coherente con la vida real. No se trata solo de
resultados visibles, sino de fórmulas que responden a necesidades concretas de la piel y
generan confianza en quienes las usan.
Una respuesta concreta a una necesidad transversal
El interés por el colágeno no es una moda pasajera. Esta proteína, clave para la firmeza y
elasticidad de la piel, comienza a disminuir naturalmente desde los 25 años, proceso que se
acelera con factores como el estrés, los cambios hormonales y la exposición ambiental.
Frente a ese escenario, cada vez más personas buscan soluciones que no prometan
milagros, sino acompañamiento a largo plazo.
De ahí surge el concepto de “Collagen Banking”, una forma preventiva de entender el
cuidado facial: preservar y apoyar las reservas de colágeno antes de que los signos del envejecimiento se vuelvan evidentes. La línea Collagen 16 de Vichy, fue desarrollada bajo
esa premisa, con fórmulas eficaces, texturas ligeras y una experiencia de uso pensada para
sostenerse en el tiempo.
En tiempos donde las decisiones de consumo se construyen cada vez más desde la
experiencia compartida que desde la publicidad, el resultado del estudio Producto del Año
funciona como una radiografía del uso real. Que Collagen 16 haya sido la línea elegida en
dermocosmética no habla de una tendencia pasajera, sino de productos que logran
instalarse en las rutinas y mantenerse ahí. Y cuando eso ocurre, la recomendación deja de
ser un mensaje y se transforma en consenso.















