Por Andrea Inzunza Díaz – Terapeuta Transpersonal
Los animales domésticos, ahora llamados mascotas, han experimentado su propia evolución a través de los años y hoy tienen gran importancia en nuestras vidas.
Antaño, el perro o el gato, que eran los animales más comunes, vivían fuera de la casa. Comían las sobras de sus humanos, o se les preparaban ollas de comida, usando huesos y verduras que ya no eran aptas para el consumo de las personas.
Con el tiempo esta forma de vincularnos con ellas fue cambiando. Comenzaron a dormir dentro de la casa y a comer pellets desarrollados especialmente para su alimentación.
Se abrieron tiendas de mascotas donde existe una gran variedad de artículos que no solo cubre la nutrición, sino también el juego, el cuidado personal y las medicinas.
Hoy en día, las mascotas han alcanzado gran nivel de importancia en nuestras vidas, porque son mucho más que un animal de compañía.
Las mascotas nos ayudan a ser más empáticos, menos ansiosos. Nos dan amor sin esperar nada a cambio, nos contienen, nos ayudan a estar más equilibrados emocionalmente.
Incluso, diversos estudios han demostrado que quienes tienen mascotas alargan su proyección de vida.
Desde esa perspectiva han surgido especializaciones veterinarias, como la Etología, que ayuda a entender la conducta y permite hacer cambios en ella.
También se han comenzado a conocer terapias alternativas para animales. Las más comunes: Flores de Bach, acupuntura y reiki, las cuales tienen gran éxito.
En mi experiencia como Psicocirujana (cirugía energética), puedo contar muchas historias con mis propias mascotas y con las mascotas de otros.
Pero el factor común es que el animalito siempre recibe la terapia y responde favorablemente, y creo que es porque los animales no ponen juicio ni trabas a la energía, no la cuestionan, solo la reciben.
Una cicatrización de una herida, una lesión de estómago o una artritis, son algunas de las muchas dolencias que pueden tratarse en forma complementaria a la guía veterinaria.
Y esto lo he visto no solo con animales domésticos, también lo he visto con animales de granja y ha sido maravilloso ver cómo responden a la terapia energética.
La sanación no es solo para los humanos. La energía tampoco. Es para todo ser con el que tenemos el privilegio de compartir nuestra existencia.
Por ello, cuidemos la energía que emitimos y la que entregamos. Seamos conscientes de ella y de que aun cuando somos individuos, finalmente somos parte de un todo que está interconectado a nivel invisible.
Andrea Inzunza Díaz – Terapeuta Transpersonal















